Dom, 27 Mayo
El tiempo - Tutiempo.net


Hay confirmación de un cambio de tendencia entre las cadenas de supermercados y los autoservicios independientes. Las cadenas (Top 24) vuelven a obtener mejores resultados que los autoservicios por tercer mes consecutivo.


Los principales indicadores muestran:
  • Noviembre con una variación total de -0.7 versus noviembre de 2016, generando un YTD de -3.4. Con excepción de octubre, se retoma la tendencia a un escenario de desaceleración de caída de consumo impulsada por las grandes superficies.
  • Otros datos positivos son:
    • Es el ticket promedio en unidades más alto de los últimos 23 meses y estamos en el tercer mes de crecimiento sostenido. 
    • Versus octubre de 2017 hay una caída de -0.5 pero con un día menos (en promedio un día puede pesar 3 puntos) 
  • El índice de precios presenta un incremento luego de varios meses con tendencia a la baja.
0
0
0
s2smodern


Según un informe basado en un estudio de Euromonitor para el 2030, la tecnología, la urbanización y la economía redefinirán los patrones de comportamiento de los habitantes y crearán nuevos canales de acceso a los consumidores.


ZenithOptimedia Argentina elaboró un informe basado en un estudio de Euromonitor que sostiene que, para el 2030, la tecnología, la urbanización y la economía redefinirán los patrones de comportamiento de los habitantes y crearán nuevos canales de acceso a los consumidores.

Asimismo, manifiesta que los hogares de una sola persona –solteros jóvenes, así como también mayores viudos o divorciados– son los que tendrán el mayor incremento. Las viviendas con tres o más personas presentarán el menor nivel de crecimiento, a causa de la disminución de las tasas de natalidad y fertilidad en todo el mundo, y que las parejas optarán tener cada vez menos hijos.

Otro dato que arroja el estudio es que la urbanización aumentará en términos de población y hogares, gracias a la inmigración, las ciudades en expansión para abarcar más zonas suburbanas y rurales y el desarrollo de nuevos pueblos y nuevas ciudades.

Dicha urbanización favorecerá a los departamentos, que ofrecerán una solución para albergar a un gran número de personas en un espacio urbano limitado, abaratarán costos y proporcionarán un acceso más fácil a los servicios públicos y digitales.

Según dicho informe, los hogares se están convirtiendo en unidades de consumo digital, debido a que la rápida globalización del acceso a Internet los digitaliza a un ritmo sin precedentes. Se estima que para 2030 se ampliarán aún más los puntos de contacto que las marcas tendrán disponibles para comunicarse con sus consumidores.

En términos numéricos, se presume que habrá 1.400 millones de casas en todo el mundo y 930 millones de departamentos. Incluyendo otros tipos de viviendas, el número total de hogares alcanzará los 2.500 millones. De ellos, unos 564 millones serán alquilados y 434 millones serán propiedad de una hipoteca.

En cuanto a la penetración de los dispositivos, el estimado global de 2030 proyecta que la relación -primero TV, segundo Smartphone- continuará existiendo, pero se achicará la brecha como consecuencia de la masificación de los smartphones.

Cabe destacar que la demanda de bienes y servicios familiares se reducirá, al disminuir el número de familias. Sin embargo, las personas que viven solas impulsarán el crecimiento en otros segmentos, especialmente en el ocio y la recreación, ya que frecuentarán lugares de vida nocturna y tendrán más tiempo para salidas. También serán los primeros en adoptar y promover la tecnología: es más probable que dediquen tiempo a actividades online (videojuegos, citas y juegos de azar), que estén mayormente expuestas a puntos de contacto vía mobile y que busquen mantenerse al tanto de las tendencias de la moda online, en particular la indumentaria y accesorios.


Fuente: Totalmedios

0
0
0
s2smodern

 

¿Por qué la inversión en el punto de venta no es un gasto? Mejor experiencia de compra y mayor retorno de la inversión (ROI), es la respuesta.
 

El punto de venta es el principal canal de promoción de las marcas. Además, es el lugar donde el shopper, -sobreexpuesto a impactos publicitarios y reacios a la publicidad invasiva-, conoce las innovaciones y toma la decisión final de compra. El 82% de las decisiones de compra se producen en la tienda física y es ahí donde se conocen el 79% de las innovaciones. 

“La inversión en publicidad es precisamente una inversión, no un gasto”, afirma Gabriel Diorio, Director General para in Store Media (iSM) Argentina, -agencia de shopper marketing especializada en la comunicación durante el proceso de compra. “La publicidad en el punto de venta es la que ofrece un mayor retorno de la inversión (ROI), tanto en términos de ventas como de notoriedad de marca, ya que es el medio más cercano a la decisión de compra”, agrega.

A través de sofisticadas campañas publicitarias se consigue atraer la atención del consumidor, generar interés por un determinado producto y hacer que lo asocie a una marca en concreto. Sin embargo, el shopper y el consumidor no siempre es el mismo, por lo que el punto de venta se vuelve clave en el momento de la verdad.

¿Cuáles son los beneficios de invertir en publicidad en el punto de venta?

Recientes estudios elaborados por in Store Media han determinado que la publicidad en el punto de venta logra, de media, un +17% de incremento en las ventas, un +44% de aumento en la intención de compra, un +54% más de top of mind -marca o producto que surge primero en la mente del consumidor- y un +22% de incremento de spontaneous awareness -conciencia espontánea de la marca por parte del consumidor-.

Con el objetivo de crear góndolas inteligentes que anticipen las necesidades y deseos del shopper, y a la vez incrementen rápidamente las tazas de retorno de inversión (ROI) por parte de las marcas, es importante reconocer los principales cambios y adaptarse a las diferentes tendencias que se viene dando en materia de estrategias publicitarias en el punto de venta. Florencia Lovera, Marketing Manager de in Store Media Argentina y Chile, considera que “es importante conocer el comportamiento del shopper y entender muy bien sus drivers de compra, traduciéndolos en estrategias efectivas que logren conversión. Así mismo, es necesario manejar bien el lenguaje del punto de venta para poder innovar y resaltar de manera interesante”.

Por otro lado, a los cambios que se vienen dando en el punto de venta, se suma la tendencia a la omnicanalidad, lo que lleva a las marcas y empresas a tener que combinar diferentes canales –offline/online-, como así también el uso de los dispositivos móviles, para llegar al shopper de manera efectiva.

“Eficacia, rentabilidad e imagen son algunas de las razones por las cuales el punto de venta sigue siendo el canal de comunicación más rentable”, concluye Diorio. Ahora bien, si se quiere alcanzar mejores resultados y a la vez ofrecer una mejor experiencia de compra al shopper, los mensajes publicitarios deben ser relevantes, para lo cual es necesario que sean adaptados a sus intereses, teniendo en cuenta el momento, contexto y canal de comunicación que se utilizará.

0
0
0
s2smodern

 


La mirada del especialista en sociedad y consumo, y presidente de Consultora W, Guillermo Oliveto.


En nuestro país el pesimismo fluye mucho mejor que el optimismo. La cultura popular ha sabido expresarlo reiteradas veces. Juan Carlos Calabró supo crear un entrañable personaje que lo sintetizaba a la perfección: "el contra". Un pesimista crónico que todo lo negaba. Basta repasar la historia para comprender las razones. Una y otra vez ante el comienzo de un nuevo ciclo político y económico la sociedad confió y creyó, para finalmente terminar decepcionada.

Los números no hacen otra cosa que darles crédito a los escépticos. A comienzos del siglo XX llegamos a estar entre las diez principales potencias del mundo. Hoy ocupamos el puesto 21° en PBI y mucho más bajo en múltiples variables que hacen a la calidad de vida. Hace muchos años que estamos estancados en el estándar de los países de ingresos medios - entre los 10.000 y los 15.000 dólares de PBI per cápita- y tenemos una inequidad propia de sociedades fragmentadas (un coeficiente de Gini que oscila entre 0,40 y 0,45 puntos). A mediados de los años 70, la clase media representaba más del 70% de la población, hoy es el 45%. En 1980 teníamos pleno empleo y la pobreza no llegaba al 10%. Hoy el desempleo es del 8,7% y la pobreza llega al 28,6%. Tenemos el mismo mercado de consumo masivo que en 2010, y si lo medimos per cápita, igual que el de 1998.

Sin embargo, aun contrariando todas las evidencias del pasado, vale la pena desafiar al futuro y hacerse la pregunta: ¿qué pasaría si esta vez saliera bien? Peter Drucker, considerado padre intelectual del management, afirmaba que "la cultura se come a la estrategia en el desayuno". No hay estrategia que se pueda llevar a cabo si no se la apropian quienes la tienen que ejecutar. En el deporte, los jugadores. En una empresa, los equipos de trabajo. En un país, la gente. Por lo tanto, es clave saber si los ciudadanos creen en esta posibilidad de éxito.

Sobre la base del relevamiento de Contexto y Clima Social que realizamos en Consultora W, podemos afirmar que hoy los argentinos sí creen. El 70% opina que nuestro país tiene una buena oportunidad de desarrollo de aquí a 2030. El 76% quiere que al Gobierno le vaya bien. Y frente al anuncio del presidente Macri luego del resultado positivo de las elecciones PASO del 13 de agosto, diciendo que comenzaba un período de crecimiento sostenido de 20 años, el 11% opina que es muy probable que suceda y el 59% piensa que si se hacen las cosas bien hay chances de lograrlo. Lo que los americanos llaman el good willing, que se traduce como buena voluntad, está. Que estén las ganas de que suceda es fundamental para que los esfuerzos y las energías individuales y colectivas se orienten en ese sentido.

Los mercados coinciden con lo que piensa la gente. De acuerdo con los datos de Latinfocus Consensus Forecast, que aglutina las proyecciones de analistas económicos, bancos y fondos de inversión, se prevé que la Argentina crezca a tasas promedio del 3% anual de aquí a 2022, con una inflación que se reduzca del 23% actual al 5,4% al final del período y un PBI per cápita anual que pase de los 14.000 dólares actuales a los 17.500 en aquel año. El desempleo sería la variable más desafiante, reduciéndose sólo un punto en los próximos 5 años. El "círculo rojo" también tiene una visión optimista sobre el futuro. El 70% de 200 referentes del país lo acaban de confirmar en una reciente encuesta de Poliarquía.

Un mundo incierto

No soy ingenuo. Vivimos en un mundo VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo, la sigla corresponde al idioma inglés). Son muchos los que piensan que en ese entorno es un sinsentido pensar el futuro. Y en la Argentina, directamente un delirio. Siempre habrá "cisnes negros" globales o locales que lo demuestren. Desafíos sobran.

Desde el déficit fiscal y el nivel de endeudamiento, reiteradamente señalado por muchos analistas, hasta múltiples conflictividades latentes sociales, políticas y económicas. Creo que, justamente por eso, hay que prever los escenarios posibles y planificar más que nunca. Una planificación flexible y siempre sujeta a revisión, pero que defina el rumbo. Sin plan es mucho más difícil.

La política parecería haberse alineado en el mismo sentido. La oposición acordó con el oficialismo enviar al Congreso reformas graduales que se terminarían de ejecutar en 2023. De manera casi inédita, el país logra pensarse a cinco años o más.

Si extendemos la proyección de un ciclo expansivo hasta 2025, no ya a la China -como sucedió en los primeros años del kirchnerismo-, pero sí a la chilena (3% anual), nuestra economía podría crecer un 32% acumulado. Ese crecimiento, de acuerdo con los planes presentados y en ejecución, vendría acompañado de una revolución de la infraestructura -cloacas, agua potable, asfalto, viviendas, urbanización de barrios vulnerables, trenes, rutas, aviones, aeropuertos, energías renovables, shale gas y shale oil-, un upgrade tecnológico -celulares, Internet, computadoras, software-, desburocratización del comercio e impulso al desarrollo empresario, tanto para el mercado interno como para las exportaciones.

En caso de verificarse esa hipótesis, podría darse un proceso de movilidad ascendente, no exponencial, pero sí relevante. El Gobierno se ha puesto dos objetivos centrales como parámetros de su gestión: bajar la pobreza y crear empleo de calidad. Ambos compatibles con un sendero de progresiva mejora social que explica, junto con las condiciones de gobernabilidad y la fragilidad de millones de argentinos, los motivos del gradualismo.

La clase media, que a pesar de haber caído tanto continúa siendo en términos relativos de las más importantes de la región, podría pasar del 45% actual al 53%. No parece mucho. Sin embargo, son casi cinco millones más de habitantes con alto potencial de consumo. Algo que naturalmente les interesa a muchos inversores que han vuelto a poner al país en su mapa. La Argentina es, por tamaño de su población, su historia, su economía y su mercado de consumo, el tercer país de la región. En 2014 se ubicó, según la Cepal, en el sexto lugar para atraer inversiones, detrás no sólo de Brasil y México, sino también de Chile, Colombia y Perú. Con sólo regresar a su lugar natural, la llegada de fondos destinados a la economía real se vería facilitada.

En el mercado de consumo masivo no se repetiría ninguna fiesta, pero sí habría tocado piso este año y podría ampliarse entre un 10 y un 15%, tomando un parámetro conservador de 0,3 a 0,5 puntos de crecimiento por cada punto del PBI (en el período anterior esa correlación fue de 1 a 1). El merado de bienes durables, y algunos servicios como el turismo y el sector financiero, tienen todo dado para romper sus récords históricos, impulsados tanto por el acceso al crédito como por la ampliación y facilitación de la oferta.

Borges, para quien el éxito y el fracaso no eran más que dos impostores, decía que "nada está construido en la piedra. Todo está construido en la arena. Pero debemos construirlo como si la arena fuese piedra". Quizás esta vez valga la pena creer. La oportunidad, si sale bien, luce atractiva.


Fuente: La Nación

0
0
0
s2smodern

 
Aunque las estadísticas aseguran que el consumo de yerba mate en Argentina se mantiene en seis kilos anuales por persona, en los primeros ocho meses del año los molinos vendieron al mercado interno cuatro millones de kilos más que en 2016.

El Instituto Nacional de la Yerba Mate detalló que hasta fines de agosto los molinos declararon haber vendido 176.899.289 kilos de yerba mate, de los cuales el 58,12% correspondió a paquetes de medio kilo y 34,38% a envases de un kilo. Muy lejos en la preferencia de los materos argentinos están los paquetes de dos kilos (2,56%) y de 250 gramos (1,08%).

Con el incremento de este año, el mercado yerbatero superó los niveles de consumo de 2014. Según el INYM, ese año, en el período enero-agosto se habían despachado 175 millones de kilos; y por ende marcó un nuevo récord de ventas.

Mientras los industriales disfrutan de las buenas ventas, los productores primarios afrontan uno de los años más difíciles. En lo que va de la zafra, se estima una merma del 15% en la entrega de hoja verde a causa de los fenómenos climáticos (exceso de lluvia y fuertes heladas). La fuerte caída en la cosecha implica una reducción de unos 28 millones de kilos de yerba canchada.

Según los datos del INYM, en los primeros ocho meses del año se cosecharon 636 millones de kilos de hoja verde, 110 millones de kilos menos que el año pasado.

Otro dato positivo para la actividad es el fuerte repunte en las exportaciones. Un informe de CONINAGRO señala que este año el incremento en las ventas al exterior llegó al 37% entre enero y julio. La yerba argentina tiene como principal mercado Siria (72%), seguido de Chile (14%), Líbano (2%) y Estados Unidos (2%), Francia, España, Brasil, Alemania y Turquía (1%).

Del total exportado, el 95% corresponde a yerba mate molida en bolsas de 50 kilos; y el 5% restante corresponde a extractos, esencias y concentrados de yerba y canchada (sin moler).

 
 
0
0
0
s2smodern