Jue, 15 Noviembre
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Avances en materia de déficit e inflación, además de muestras de continuidad del rumbo político, son los elementos que mira la calificadora Moody's para decidir nuevas subas.

Moodys espera que la economía argentina crezca 3,5% en 2018 con una inflación del 15%, 3 puntos por encima de la meta oficial y que tras dos años de crecimiento el déficit público empiece finalmente a bajar. Más aún, la agencia de riesgo que subió recientemente la nota crediticia del país adelantó que está mirando tres factores clave antes de decidir nuevas mejoras a la calificación: una baja consistente del déficit, signos de avance en la lucha contra la inflación y una profundización del rumbo político.

La calificadora de riesgo subió la nota de la Argentina a B2 el 29 de noviembre último, como un reflejo de lo que considera una mejora en las decisiones de política y una mejor performance económica. Por otro lado, la suba de nota no llegó más lejos debido a la debilidad de las instituciones locales y a los todavía crecientes desequilibrios externos. Avances en materia de déficit e inflación, además la continuidad del rumbo político, son los elementos que mira la firma para decidir nuevas subas de nota.

"En los próximos dos años habrá dos grandes pruebas para la efectividad y la continuidad de estos cambios de política. La primera gran prueba será la estabilización macroeconómica continua, particularmente a través de esfuerzos de consolidación fiscal. En 2017, el déficit será más amplio que en 2016. Esta fue una decisión consciente del gobierno, que retrasó la consolidación fiscal al abordar otras prioridades de política. Pero los altos déficits fiscales continuados, financiados en moneda extranjera, aumentan el riesgo de un shock externo y limitarán las acciones de calificación positivas hasta que se aborden", advirtió Moodys.

"La segunda gran prueba serán las elecciones presidenciales de 2019. Los resultados legislativos a medio plazo de este año representan una fuerte indicación de un mayor apoyo para las políticas del gobierno, pero persisten las preocupaciones sobre su sostenibilidad a largo plazo. Los resultados de las elecciones presidenciales de 2019 proporcionarán una mayor claridad sobre las preferencias políticas de la oposición", agregó.


Fuente: Cronista

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La encuesta se realizó a 202 empresas de diversos rubros en varios países. Esta edición se centró específicamente en América Latina, dado que en el reporte global del año 2016 las cifras para la región fueron las más alentadoras.

“Cuando las mujeres prosperan 2017”, es una encuesta que se realizó a 202 empresas de diversos rubros en varios países de América Latina. El estudio fue realizado por Mercer, consultora global en recursos humanos, con el asesoramiento de la EDGE Certified Foundation, con el objetivo de investigar sobre la diversidad de género en el mundo.

Daniel Nadborny, Leader MCG Latam explica: “este 2017 se actualizaron esas cifras con nuevas fuentes de datos y un grupo mayor y más representativo de empresas. Así, tras recopilar información reciente de más de 50 organizaciones, revisar acuciosamente los documentos y publicaciones académicas de organismos internacionales y entrevistar a 202 empresas de los sectores de servicios, producción y manufactura, información y tecnología, energía y otras, el reporte finaliza entregando recomendaciones a las compañías latinoamericanas a fin de que mejoren sus estrategias de diversidad de género en la región”.

Entre los hechos más destacados que plantea el estudio están los siguientes puntos:

·         Los progresos que se habían realizado en cuanto a la participación femenina en el mundo laboral se están estancando y, además, hay un importante número de mujeres que se desempeñan en trabajos informales.

·         La baja tasa de participación femenina en el mundo laboral podría afectar negativamente al potencial crecimiento económico de América Latina.

·         Las empresas continúan pagando menos a las mujeres que a los hombres, manteniéndose de manera persistente e inexplicable una brecha salarial de género de un 17% en la región.

·         A pesar de que en la región un número importante de mujeres ocupan o han ocupado puestos de liderazgo político, la representación femenina en los directorios y equipos ejecutivos de las empresas sigue siendo extremadamente baja.

·         A pesar de que el 64% de las compañías entrevistadas afirman estar convencidas de la necesidad de contar con una fuerza laboral más diversa, sólo el 31% ofrecen programas a tiempo parcial, 56% ofrece trabajos flexibles (trabajar desde casa o trabajo compartido, por ejemplo), 57% ofrece programas de maternidad y 44% de paternidad.

 “Nuestra investigación muestra que la mayoría de las compañías latinoamericanas se encuentran dando sus primeros pasos en lo referido a la diversidad de género, pero lo más sorprendente es que aunque el 64% de las organizaciones encuestadas entienden que es un imperativo comercial contar con una fuerza de trabajo más diversa, es un porcentaje muy inferior al mismo las que efectivamente están implementando medidas que les permitan hacer un cambio sostenible”, explica Nadborny.

Si revisamos las cifras, en el nivel profesional las mujeres representan el 39% de la fuerza laboral, su presencia a nivel gerencial disminuye a un 31% y, ocupan solo una cuarta parte de los cargos como altos directivos y un escaso 16% de los puestos ejecutivos. Indagando en las causas de esta sub representación femenina se comprueba que aunque en Latinoamérica hay más mujeres que hombres con un título universitario son ellos los que dominan en las carreras ligadas al mundo de la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM).

“Por otra parte, la responsabilidad del cuidado de los niños y/o de las personas mayores en las familias sigue recayendo de manera significativa en el mundo femenino, a lo que hay que agregar que el conocido “machismo” sigue muy presente en nuestra cultura  latinoamericana creando barreras visibles e invisibles para las mujeres que aspiran a escalar en el ámbito laboral”, señala Nadborny.

Según el estudio, las firmas multinacionales presentes en América Latina son las que lideran y dan el ejemplo al contratar y promover a mujeres altamente capacitadas, lo que contribuye a modificar las actitudes y la percepción hacia ellas en el lugar de trabajo. Estas mismas empresas son las que para retener estos talentos les están otorgando a ellas beneficios tales como una mayor flexibilidad laboral e igualando sus sueldos a los de sus pares masculinos.


Fuente: Apertura

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Está en marcha un proceso de desinflación gradual. El gobierno debe dar señales más claras.

Lo más importante, respecto a la inflación, es llegar en algún tiempo, a tener una inflación del orden del 5%. Si el BCRA emitiera dinero al 5% anual (al costo que sea), tal vez en 1 año llegaríamos a ello.

Pero “al costo que sea”, no es una buena idea. Y ya el gobierno adoptó (con el aval de la sociedad) un criterio “gradualista”, tanto en materia fiscal como monetaria.

En marcha el proceso de desinflación gradual, cabe preguntarnos por qué no se han podido cumplir las metas inflacionarias, ni en 2016 ni en 2017. Y dado que el mercado descree de la meta para 2018 (los pronósticos profesionales promedian 16,6%, lejos del 10% de la meta oficial), si hay chances de que este año “sea diferente” y las metas se cumplan.

El rol de la tasa de interés

Las altas tasas de interés tendrían efectos desinflacionarios por 3 canales diferentes, 2 de ellos “indeseados”, y uno “deseado”.

Los “indeseados” son: a) el tipo de cambio (a mayor tasa, caída del dólar), y b) el canal crediticio: a tasas muy altas, baja la demanda de crédito, y sube la oferta (aumento de depósitos). Y el sobrante entre ambos, sería capturado vía Lebac por el BCRA (nótese que el nivel de crédito debe subir menos que el nivel de depósitos cuando la política monetaria es contractiva). Este movimiento implica menos demanda de bienes y más demanda de ahorro por parte de los consumidores, y menos crédito para las empresas. Vía los efectos recesivos que esto implica, se espera que los precios moderen las subas y se acomoden a las metas oficiales de inflación.

El canal “deseado” es el de las expectativas: cuanto más se crea que el BCRA habrá de lograr las metas, los empresarios sabrán que no podrán aumentar precios (en promedio) más allá de esas metas, y por ende también, tampoco serán “generosos” a la hora de pactar salarios. Y los asalariados no deberían tener problemas en aceptar salarios nominales más bajos, a sabiendas que no perderán poder de compra, si creen en las metas. Si todos obraran así, finalmente el BCRA podría bajar las tasas de interés, sin riesgo de incumplimiento de metas.

¿Funcionan bien los canales?

El canal cambiario sí, ya que el dólar tiende a retrasarse frente a la inflación. El canal crediticio no, porque mientras el BCRA ha subido tasas para absorber, resulta que la ANSES, y varios bancos (en especial públicos), han bajado sus tenencias de Lebac y aumentado el crédito, lo cual es un contrasentido. La política monetaria no puede ser contractiva si la política crediticia (un subproducto de ella) resulta expansiva.

¿Y el canal de las expectativas? Ha funcionado insatisfactoriamente. Es cierto que los mercados vienen creyendo desde los inicios del gobierno, que la inflación descenderá continuadamente, y que llegaremos al dígito de inflación (tal vez en 2020 o en 2021). Pero, sistemáticamente, no han venido creyendo que las metas “del BCRA” se habrían de cumplir, ni aún con la fuerte suba de tasas de meses recientes.

Tema clave: el Estado y sus empleados

Ahora bien, el principal problema, ha sido que el “patrón” más importante del país, el Estado, ha dado muestras acabadas de descreimiento en las metas de inflación en la negociación con sus asalariados.

Veamos el caso de docentes en Buenos Aires, seguramente la paritaria más influyente para el resto de las negociaciones (públicas y privadas).

En febrero de 2016, a sólo 30 días de que Macri dijera que la inflación en 2016 sería más cercana al 20% que el 25%, el gobierno nacional terminó arreglando la paritaria nacional docente con aumentos del 34,5%.

El grueso de las paritarias fue cerrando aumentos por encima del 30% (en promedio, los salarios privados durante 2016 subieron un 33%).

Visto el IPC como una estructura de costos, tenemos que el 50% corresponde al costo salarial de los bienes y servicios que lo componen. Y que el margen empresarial aproximadamente representa un 20% y se guía por decisiones de “mark up” bastante rígidas (un margen por encima de los costos, en buena parte salariales).

De modo que una simple aritmética demostraría fácilmente que con aumentos del 33% en salarios, la inflación nunca habría llegado a ser menor que el 25%. Ni que hablar cuando encima tuvimos muy fuertes aumentos de tarifas, y fuerte suba inicial del dólar en 2016.

Mucho más moderadamente, el proceso se repitió en 2017. Los docentes terminaron con aumentos del 27,4% (un 21% por el propio 2017; un 3% por “recomposición” de salarios del 2016, a pesar de que el gobierno publicó profusamente que no había habido retraso; y un 3,4% por aumentos de “sumas fijas no remunerativas”). En promedio, estimamos que durante 2017 los salarios de todo el país, estarían subiendo un 27%. Nuevamente, con semejante suba, no había manera de llegar al 14,5% (meta), ni tampoco al 17% (desvío máximo). Y nadie podría extrañarse que la suba del IPC termine un poco más arriba de 23%.

Como llegar a menos del 12% en 2018 No es tan difícil. El gobierno debería anunciar que: a) “se compromete a que ningún asalariado público pierda contra la inflación”; b) “que aún no están dadas las condiciones (falta de productividad, déficit fiscal,etc) para subas mayores a la inflación”; y c) “dado que la mínima inflación a ser aceptada por el BCRA será de 8%, se harán aumentos salariales del 8%, con cláusulas gatillo cada 3 meses, siempre que la inflación supere ese 8% anual”.

En el sector privado esto se tomaría muy seriamente. Y como aquí sí hay en muchos sectores que empiezan a aumentar su productividad, los salarios podrían aumentar, por ejemplo, 11% (8% más 3% de aumento salario real), más la cláusula gatillo, si la inflación superara el 8%.

Si esto se hiciera, podemos anticipar que la inflación sería menor al 12%.

Está en la decisión de Macri, de Vidal, y de sus principales funcionarios, comprometerse con la meta del 10% y obrar en consecuencia.


Fuente: IECO

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Un estudio de abogados ya hizo las inscripciones de las sociedades comerciales de Amazon en la Argentina: Amazon Web Services (AWS) y Amazon Data Services. La apertura de oficinas comerciales será entre marzo y abril.

El estudio de abogados Baker & McKenzie fue el que manejó --el mes pasado -- la inscripción de las sociedades comerciales de Amazon en la Argentina: Amazon Web Services (AWS) y Amazon Data Services. Este es el primer paso para realizar el resto de los requisitos legales como obtener CUIT, facturar, cobrar, pagar impuestos y sueldos (la empresa tiene siete empleados que trabajan desde Brasil y Chile).

Por el momento, de acuerdo a la información publicada por el diario Clarín, el fin de estos trámites es brindar servicios para portales de e-Commerce. En este sentido, la apertura de oficinas comerciales será entre marzo y abril. El Regional Manager, Marcos Grilanda, reconoció que la Country Manager para la Argentina será la brasileña Andrea Cerqueira, que está en la empresa desde hace cinco años. Aún no hay precisiones sobre la cantidad de empleados que trabajaran en la Argentina pero serán menos que los 100 que trascendieron cuando, en julio de este año, el vicepresidente de Políticas Global de AWS pasó por el país y firmó acuerdos con el gobierno.

Para el área de Web Services, una de las más rentables de la compañía (la otra es retail, la más conocida), viene buscando empleados desde marzo 2017 y no deja de crecer con clientes locales como Frávega, Globant, MercadoLibre y Garbarino. Estos son los primeros pasos para ampliar su llegada al Cono Sur, comandadas desde la Argentina y Chile, que incluirá a Uruguay, Bolivia y Paraguay.

Si bien los planes en la Argentina por el momento solo tienen que ver con los servicios, no se desestima que esto cambié en el futuro, aunque oportunamente la empresa se negará a hacer declaraciones. En Brasil, comenzó en 2011 con venta de libros y lectores digitales y este año empezaron a vender equipos electrónicos; mientras que en México el retail operan desde 2015.


Fuente: Infotechnology 

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Los planes Ahora 3, 6, 12 y 18 seguirán durante todo el año próximo, según lo publicó el gobierno nacional en el Boletín Oficial.

El gobierno nacional decidió que los programas de fomento al consumo Ahora 3, 6, y 12 y 18 continuarán durante 2018 con el objetivo de promover el crecimiento del consumo masivo en Argentina.

En el caso de Ahora 3 y 6, sin interés, se mantendrán todos los rubros que hoy están alcanzados, como línea blanca, indumentaria, calzado y marroquinería, materiales y herramientas para la construcción, muebles, motos, bicicletas, turismo, colchones, libros y teléfonos celulares, entre otros.

Según se publicó en el Boletín Oficial, Ahora 12 y 18, tendrán diferentes tasas de interés según el plazo.

Más de 250 mil comercios ya se encuentran adheridos al plan en todo el país. Los comercios adheridos deben colocar el cartel identificatorio del programa en sus vidrieras.


Fuente: Impulso Negocios

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